The Programming Historian en español: de la traducción a la creación de recursos educativos abiertos

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A pesar del incremento de la digitalización del patrimonio cultural por parte de bibliotecas, museos y archivos, la actividad curatorial y la investigación histórico-cultural no resultan sencillas porque el acceso y la preservación del patrimonio en formato digital no se ha llevado a cabo de la misma manera en los diferentes contextos socioeconómicos, culturales y lingüísticos. De ahí, la necesidad de reflexionar sobre las epistemologías resultantes de procesos de digitalización y reconocer cómo este desequilibrio condiciona el aprendizaje de competencias digitales. Estas son algunas de las cuestiones a las que The Programming Historian trata de dar solución publicando recursos educativos abiertos (D’Antoni, 2009) en inglés, en español y, en un futuro cercano, en francés.

The Programming Historian es un proyecto pedagógico y una infraestructura editorial iniciado en 2012 con el propósito de publicar tutoriales revisados por pares de acceso abierto (Programming Historian, 2019). A pesar de su compromiso con la apertura al público general, su consejo editorial identificó barreras de género y, en general, del entorno académico que impedían la colaboración en el proyecto (Crymble, 2016). Con tal fin, se tomaron medidas para generar una comunidad más inclusiva en términos de género y representación LGTBQ. Sin embargo, la cuestión de la diversidad regional y las barreras del lenguaje continuaron siendo problemáticas puesto que todo el contenido (lecciones, conjuntos de datos, contexto, infraestructura, etc.) estaba escrito en inglés y se dirigía a una audiencia anglosajona. Para cambiar esta situación, en 2016 un equipo editorial en español se unió al proyecto y un año más tarde, en 2017, comenzó con la publicación de lecciones traducidas bajo el título The Programming Historian en español. Así, hoy en día, esta edición del proyecto, dirigido a una audiencia hispanohablante, está formada por un equipo editorial de siete personas y cuenta con un total de 41 lecciones traducidas gracias a una amplia red de colaboradores. Además, este año el proyecto ha sido ampliado de nuevo para incorporar un equipo francófono encargado de la edición de The Programming Historian en français.

El propósito principal de esta presentación es reflexionar sobre el multilingüismo y la estrategia de internacionalización de The Programming Historian y sobre la transición de un proyecto monolingüe y geográficamente limitado a una publicación multilingüe y global. Basándonos en nuestra experiencia, creemos apropiado generar un discurso crítico sobre los desafíos de traducir lecciones del inglés al español y el paso de la traducción a la creación de tutoriales originales en español. Con ello, queremos desarrollar una estrategia creativa que respalde el multiculturalismo y la diversidad en el campo de las Humanidades Digitales, siguiendo el camino crítico abierto por otros investigadores como Galina (2014), Fiormonte (2014), Gil y Castro (2016), Mahony (2017) o Risam (2018).

Con el fin de evaluar la cuestión del lenguaje en el flujo de traducciones, llevamos a cabo un análisis previo de los contenidos de la edición inglesa. De manera resumida, concluimos, la mayoría de las lecciones originales en inglés se enfocan en la manipulación de datos provenientes de recursos británicos, estadounidenses y canadiense. Además, las lecciones presuponen un alto dominio del inglés, pese a que el objetivo es aprender lenguajes de programación o herramientas informáticas. Es por este motivo que tuvimos que desarrollar soluciones para aquellos contenidos difíciles de traducir y/o adaptar y tomar la decisión de no traducir ciertas lecciones por usar herramientas no adaptadas al español.

Traducir tutoriales del inglés al español es una tarea difícil porque el idioma, el código y los datos dependen en gran medida del contexto de su producción y de las preguntas de investigación. En consecuencia, los editores y traductores generalmente tienen que anotar el texto para aclarar presuposiciones contextuales (fechas, localización de eventos históricos), adaptar las imágenes (cuando la interfaz está disponible en español) y modificar el código para satisfacer necesidades específicas del idioma (por ejemplo, tildes en español). Los cambios realizados durante el proceso de traducción implican una teoría de la traducción cercana a la localización web. Por un lado, nuestro enfoque no se basa en el concepto tradicional de equivalencia lingüística entre la fuente y el texto producido, sino que se basa en el propósito práctico del tutorial y las necesidades del público hispanohablante; en este sentido, ponemos en práctica la teoría de Skopos surgida en el campo de los estudios de traducción en los años setenta (Nord, 2018). Por otro lado, consideramos la traducción como una mediación intercultural en la que quien traduce debe ser acreditado como colaborador intelectual o incluso como un segundo autor en algunos casos extremos.

Por descontado, la internacionalización y las estrategias de diversidad no se limitan a la traducción; las métricas de la audiencia que visita The Programming Historian sugieren que los usuarios proceden de todo el mundo. Debido al fuerte sesgo cultural anglocéntrico de las primeras publicaciones del proyecto, el consejo editorial aprobó y publicó la guía “Escribir para una audiencia global” (Programming Historian, 2018) para nuevas lecciones; en otras palabras, la internacionalización, actualmente, forma parte del núcleo constitutivo del proyecto. Esta guía recomienda a los autores, en primer lugar, que eviten bromas y malentendidos que puedan ofender al público; en segundo lugar, que utilicen métodos o herramientas que apoyen diferentes conjuntos de caracteres; y, por último, que proporcionen explicaciones y referencias adicionales sobre personas, lugares y eventos históricos.

Con nuestra experiencia de traducción en mente y con el objetivo principal de dar espacio la audiencia hispanohablante no sólo como receptora de la publicación sino también como generadora de contenidos, en 2018 el equipo puso en marcha la recepción de lecciones originales en español. Primero, en abril, abrimos una convocatoria para lecciones en español. Con el fin de apoyar dicha labor y con la ayuda financiera de la British Academy, en agosto de ese mismo año organizamos un taller de escritura que tuvo lugar en Bogotá, Colombia, y que contó con un total de veintidós humanistas digitales (Crymble y Afanador-Llach, 2018). De este encuentro surgieron, hasta el momento, un tutorial ya publicado y dos tutoriales que se encuentran en la fase final de revisión. Pero, pesar del éxito en la divulgación y consulta de los tutoriales traducidos, la recepción de originales se ha hecho esperar más de lo esperado. Por este motivo, abordaremos cuestiones lingüísticas, culturales, institucionales, etc. que pueden explicar las barreras que los investigadores del mundo hispano encuentran a la hora de involucrarse activamente en este proyecto.

En conclusión, con esta comunicación queremos reflexionar sobre el desequilibrio entre el gran número de hablantes de español y la escasez de contenido didáctico disponible en internet en el campo de las Humanidades Digitales. Aunque la traducción de tutoriales del inglés al español puede cumplir una función importante (por ejemplo, suplir una carencia o un vacío epistemológico), creemos indispensable que los humanistas digitales que trabajan con patrimonio latinoamericano e ibérico generen sus propios recursos educativos y compartan su conocimiento en español.

Presentación escrita con Antonio Rojas Castro.